sábado, 9 de noviembre de 2013

EL CAMINO SIGUE Y SIGUE

El camino sigue y sigue
es bello, apasionante,
nos atrapa en su discurrir
continuo, zigzagueante,
cotidiano pero extraordinario.
Y caminamos...
sabiendo hacia dónde vamos
o pensando que lo sabemos
porque a cada curva espera una sorpresa
luminosa
o demasiado oscura.
Y de pronto el camino,
que sigue y sigue,
se vuelve oscuro, tortuoso, indefinido
sabemos que sigue
pero aparenta terminar en la nada
o se abre en tantas opciones que nos confunde,
aunque sabemos que la opción nuestra es sólo una
pero las otras están
y son verdaderas
y nos seducen
y son luminosas
mucho más luminosas que la oscuridad de este camino
que sigue y sigue.
Y a veces no tenemos tiempo de detenernos,
vernos, pensarnos
hasta que en algún momento
nos damos cuenta de que hemos caído
y que estamos solos
y rodeados de todos
y de nadie,
solos
incluso sin nosotros mismos.
Pero el camino sigue y sigue
y no se puede dejar de caminar
o sí... no lo sé.
Sólo sé que el camino sigue,
a veces siendo hermoso
a veces insoportable
pero sigue y sigue.
Pero este caminar no puede ser inútil
debe tener algún sentido
incluso en las caídas
incluso cuando hayamos tocado
el barro más inmundo de nuestro ser,
incluso cuando nos hayamos violado a nosotros mismos
y nos hayamos traicionado hasta lo más profundo...
incluso allí
sobre todo allí
el camino tiene que tener algún sentido
quizás en esa oscuridad terrible
de lo que no somos
pero no dejamos de ser
quizás es justo allí
donde el sentido del camino
nos vuelve a invitar a seguir
y a comprender que es bueno
este Camino que sigue y sigue.